Una vez fundado EL TALLER DEL ARTE por dos cartageneras emigradas a Valledupar: Maria Ketty Figueroa y Sandra Padilla, despedidas de Bellas Artes para abrirle campo a otros recomendados políticos, se convierte en asilo de muchos huérfanos rondando las casas de los amigos que no siempre podían recibirlos para escucharlos por horas.
A la luz de las velas en entorno es mágico, providencial y perfecto; no es posible ver defectos comunes... en la mesa del fondo, muy solo, está un profesor de la UPC que escruta todo, tiene un alma armada musicalmente...
donde puede ser él, no hay clases, no hay preguntas, no hay respuestas, solo puede trascender las barreras de la Física. Si hubiera sabido cuál sería su final, me hubiera acercado más rápido a Miguel Ángel Vargas
Hoy estás en tu tumba, universal y conciso, tu esqueleto le habla a la tierra, la besa, la sopesa y la asume con la simplicidad de la música popular que narra tu vida, la mía, la de ellos. Todos los esfuerzos por aprender Física se disolvieron con tu carne... y el esqueleto ahí.. Siempre sonriendo, siempre alumbrando, siempre esperándome. Ya no añoras el pan y el café, el cigarrillo tampoco; sólo reclamas retornar, para asumir los minutos, los días, las horas, la infancia, la intrepidez al pisar campos minados. Yastao, Valledupar, octubre 17 de 1999
He vuelto a tí con el ánimo de sentir que estoy activa, hace milenios que solamente escribo sobre cosas y hechos políticos, mi espíritu se ha escondido entre los repliegues de los link de Twitter, Facebook, Google+ y las tres cuentas de correo electrónico. Me he convertido en una máquina que hace los oficios correspondientes a cada día para no infectarme o morir de inanición. Vivo para saber de noticias, para repetirlas como si fuera la más gloriosa corresponsal del planeta, estoy conviertiéndome en un seudónimo...
Una vez fundado EL TALLER DEL ARTE por dos cartageneras emigradas a Valledupar: Maria Ketty Figueroa y Sandra Padilla, despedidas de Bellas Artes para abrirle campo a otros recomendados políticos, se convierte en asilo de muchos huérfanos rondando las casas de los amigos que no siempre podían recibirlos para escucharlos por horas.
ResponderEliminarA la luz de las velas en entorno es mágico, providencial y perfecto; no es posible ver defectos comunes... en la mesa del fondo, muy solo, está un profesor de la UPC que escruta todo, tiene un alma armada musicalmente...
ResponderEliminarCon la consciencia plena de que existe porque es´ta ocupando un lugar en un espacio...
ResponderEliminardonde puede ser él, no hay clases, no hay preguntas, no hay respuestas, solo puede trascender las barreras de la Física. Si hubiera sabido cuál sería su final, me hubiera acercado más rápido a Miguel Ángel Vargas
ResponderEliminarUNA DÉCADA DESPUÉS...
ResponderEliminarHoy estás en tu tumba, universal y conciso, tu esqueleto le habla a la tierra, la besa, la sopesa y la asume con la simplicidad de la música popular que narra tu vida, la mía, la de ellos.
Todos los esfuerzos por aprender Física se disolvieron con tu carne... y el esqueleto ahí..
Siempre sonriendo, siempre alumbrando, siempre esperándome.
Ya no añoras el pan y el café, el cigarrillo tampoco; sólo reclamas retornar, para asumir los minutos, los días, las horas, la infancia, la intrepidez al pisar campos minados.
Yastao, Valledupar, octubre 17 de 1999
He vuelto a tí con el ánimo de sentir que estoy activa, hace milenios que solamente escribo sobre cosas y hechos políticos, mi espíritu se ha escondido entre los repliegues de los link de Twitter, Facebook, Google+ y las tres cuentas de correo electrónico. Me he convertido en una máquina que hace los oficios correspondientes a cada día para no infectarme o morir de inanición.
ResponderEliminarVivo para saber de noticias, para repetirlas como si fuera la más gloriosa corresponsal del planeta, estoy conviertiéndome en un seudónimo...